Posicionamiento Web: SEO vs SEM

¿Eres Blogger y no tienes visitas? ¿Tienes buen contenido? Quizás alguna vez te ha pasado algo parecido: escribes regularmente, contenido de calidad, pero no obtienes las visitas esperadas… ¿Pero qué sabes sobre el SEO web? ¿Intentas que tu sitio web esté bien posicionado en los buscadores?

Quizás te has relajado pensando que, simplemente, con un contenido de calidad podría ser suficiente para que tu blog o web tuviera el éxito que se merece, pero, tristemente, esto no funciona así. Por ello os voy a contar algo sobre los secretos del posicionamiento web y del SEO, para que vuestro contenido de calidad empiece a llegar al público que se merece.

¿Qué es el SEO?

Quizás, dentro de esta ecuación, el SEO (Search Engine Optimization) sea la parte más difícil de entender. A diferencia del CEO, las estrategias SEO consiste en, intentando comprender los algoritmos de Google y los demás buscadores, que nuestra página web esté bien posicionada en los resultados de  una búsqueda determinada, normalmente relacionada con nuestro sitio web.

SEO Web

Es decir, el SEO  es el proceso de mejorar la visibilidad de un sitio web en los resultados orgánicos de los diferentes buscadores a través de la gestión de nuestro sitio, de forma natural, sin invertir económicamente en estos procesos.

Para trabajar el SEO de nuestra web, tenemos que tener en cuenta dos cosas:

  • SEO on page: para favorecer nuestro posicionamiento, nuestro contenido debe ser único, original, propio y de calidad, debe tener una estructura (en cuanto al código de la web, los títulos, metas…) adecuada, una velocidad óptima (la web debe cargar en menos de 2 segundos) y que nuestro diseño sea REPONSIVE.
  • SEO off page: hay otros factores que no dependen tanto de nosotros, que la gente nos enlace, nuestra repercusión en las redes sociales, aparecer en directorios, notas de prensa… todos ellos siendo relevantes y naturales (si se ve que es algo artificial o pagado, incluso nos puede penalizar). Pese a que, como ya hemos dicho, son factores que no dependen tanto de nosotros, son en estos en los que deberemos dedicar más tiempo.

Por ello, nuestro trabajo sobre el SEO de nuestra web debe estar planificado y planteado incluso antes de que la web esté creada. Tendremos que definir nuestros objetivos, las palabras clave de nuestro sitio o los artículos que publiquemos (KEYWORD RESEARCH).

Para obtener un buen posicionamiento web a través del SEO hay que planificar, trabajar y hacer las cosas bien desde el principio para que cualquier futuro no nos afecte.

¿Qué es el SEM?

El SEM (Search Engine Marketing) se basa en la mejora de la visibilidad de nuestra web a través de campañas de publicidad en un motor de búsqueda determinado. Obviamente, en el SEM, estamos hablando de estrategias en las cuales deberemos realizar una inversión económica y dónde factores como el SEO on/off page no son tan relevantes. Un ejemplo de servicios para la inversión en SEM sería Google Adwords.

SEM

Las estrategias SEM, de las cuales ya hablaremos en otro artículo, serán adecuadas cuando busquemos trafico de calidad para lograr objetivos, mejorar nuestra posición destacada en las búsquedas, mejorar el branding o la imagen de marca.

¿Cuál de las dos es la mejor opción?¿SEO o SEM?

Si has leído detenidamente hasta aquí, sabrás la respuesta: tanto el SEO como el SEM son dos factores que debemos tener en cuenta y trabajar con ellos conjuntamente. Ambas acciones o estrategias deben estar coordinadas y, dependiendo de si deben cumplir estas objetivos a largo/medio plazo o corto, tendremos que dar más énfasis a una que a otra, aunque el SEO, a la larga siempre tendrá que priorizar a las campañas SEM debido a su bajo coste.

Por ejemplo, si queremos vender un producto nuevo a corto plazo, tendremos en cuenta que estos tardan bastante en posicionarse con estrategias SEO, así que tendremos que invertir en SEM, siempre y cuando esto sea rentable, mientras esperamos que nuestras estrategias SEO den resultado y posicionen nuestros productos arriba en los resultados de búsqueda.

¡Y nada más por hoy! Espero que con este artículo sepas diferencias ya entre el SEO y el SEM y, si quieres saber más sobre ambos, no desesperes porque volveremos pronto para analizar las diferentes estrategias y herramientas SEO y SEM.

Mi historia (I): ¿Vocación?

Os encontráis ante una historia de vocación, circustancias y laberintos de la vida: os encontráis ante la historia de mi vida, en un principio, profesional, pero, después de todo, también personal.

A los que me conocen, quizás esta historia ya les resulta familiar. Seguramente, de hecho, les he llorado un poco en algunas ocasiones. A los demás, tal vez esta historia resulte sorprendente, o indiferente. Para mí, es una historia que no tiene fin y que ha llegado a traerme por la calle de la amargura los 365 días del año -no las 24 h de cada día, pero sí un par de horas cada jornada-.

Voy a empezar esta historia por la que yo creo que es mi vocación. No quiero empezar con el drama y aprovecharé esta entrada para hablaros un poco sobre mí, mi historia y la que yo creo que es mi vocación profesional.

A nivel de estudios, nunca fui de tener notas brillantes. Esto no pasaba por que me faltase capacidad, sino porque no me motivaba estudiar, o más bien, no me resultaba motivador lo que estudiaba. Pasé mi recorrido por la ESO con una media de 6 aproximadamente, buscando siempre el mínimo esfuerzo para seguir hacia adelante: esa era mi máxima. Un ejemplo muy claro, y que tendrá gran interés cuando continuemos la historia, fue lo que pasó después de cursar 2.º de la ESO: tras dos años dando Francés como segunda lengua extranjera, me cambié a Refuerzo de Matemáticas, para no tener que estudiar otra asignatura más (y no porque me hiciese falta este refuerzo, al revés, las matemáticas siempre fueron mi fuerte). Es decir, si me podía quitar una asignatura y cambiarla por otra en la que tuviese que trabajar lo mínimo, lo aprovechaba, salvo que la asignatura en cuestión me interesase, claro.

Motivación y vocación

La MOTIVACIÓN siempre ha marcado que yo me esforzase o no, y, aunque no me gustaba estudiar en el instituto, tenía claro lo que me motivaba: la informática. Desde que tuve mi primer ordenador propio, un Pentium I con Windows 98 SE, este mundo me fascinó. Pero no me fascinó por los videojuegos (Age Of Empires II), sino que me fascinaba todo lo que rodeaba a la informática: desde las piezas que lo componían, formatear el ordenador (menuda época en la que había que instalar los drivers por un disquette), hasta aprender a imprimir “Hola Mundo” con unas líneas de Pascal. Así pues, llegado a este punto, lo tenía decidido, estudiaría informática -lo que yo aún considero mi vocación-.

Con esta decisión terminé el instituto, realizando el Bachillerato Tecnológico -con Matemáticas, Física y Dibujo Técnico-, renegando de todo lo que tuviese que ver con la salud.

¿Y qué carrera empecé a estudiar? Responderé a esta pregunta, que he dejado para finalizar la entrada, en la próxima. No obstante, os invito a conjeturar en los comentarios.